Matilda salió esta mañana muy tiesa y muy maja, colgada al "foulard" de la mamá. De repente comienza a nevar. Por supuesto, al principio todo es emoción, alegría... Pero luego, gracias a la querida escarcha la madre se da de bruces contra el suelo. Instintivamente protege a Matilda, aunque muy poco sus propias rodillas. Resultado, rodilla derecha inflamada, Matilda sorprendida por la sacudida -aunque luego volvió a retomar el sueño- y el papá angustiado por las dos niñas bajo la nieve.
En casa nos recuperamos del susto y nos pusimos a contemplar sin riesgos la nevada desde el balcón:
¡Walkiria! ¿Qué te pasó? Las próximas nevadas Matilda te cuidará a ti, jeje.. ¡A cubrirse!
ResponderEliminarNena reservame el departamento que se vende al frente. Haber si te vamos a cuidar con Gabo y Elizabeth!!!
ResponderEliminar¡Espero que todo quede en un susto y que te recuperes pronto!
ResponderEliminarAdriana