Ayer Matilda logró su segundo encuentro familiar, esta vez con el primo Cesar Darío que vino cargado de regalos a visitarla desde Edimburgo. Todo parece indicar que la genética juega un papel crucial en la actitud tan receptiva de Matilda. Nuevamente se mostró muy cariñosa, pronto regaló sus agradables sonrisas y se dejo alzar haciendo buenas migas desde el principio. Como quien dice, la familiaridad de los genes.
Muy linda foto!!! y aquí Matilda se parece mucho a su prima
ResponderEliminarYo diría que se parece al primo, jejeje, pero compartimos eso de que la foto es muy linda, y los nenes sonrientes se ven super!!
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