lunes, 25 de julio de 2011

Dieciocho meses

El dos de julio Matilda cumplió un año y medio de vida. Toda una dicha y un cambio continuo hasta la fecha. A sus dieciocho meses Matilda entiende muy bien lo que le decimos, aunque la muy listilla filtre a veces la información. Reconoce muy bien donde vive y más sorprendente aun, reconoce donde viven nuestros amigos de Arenys. Le encanta verse en el espejo cuando la cambiamos o le ponemos un accesorio (gorro, pinza, cinta, etc). Sigue disfrutando de su experiencia musical y se emociona mucho con algunos vídeos y juegos. Cada vez es más consciente de sus juegos hasta el punto que incluso pide algunos de ellos. Ha superado medianamente su obsesión por los discos y los libros de la biblioteca, tal vez porque ahora la entretienen otras actividades, como mirar y lanzar las cosas por el balcón o simplemente tirarlas al suelo; escarbar los cajones de casa que están a su alcance; remover las cosas de un lugar a otro, no importa si son sus juguetes o no; treparse por sus propios medios o con ayuda donde generalmente no se debe estar; meter su cabecita allí donde parece imposible pero que ella lo logra y luego pedir auxilio a gritos; dar vueltas en la cama hasta dar pasitos de borracho o lanzarse para quedar sentada en el sofá... en fin un sin número de cosas que exigen unos padres con sentidos agudícimos para evitarlas, o en el peor de los casos, para recomponer las cosas tras el paso demoledor de este pequeño huracán de niña. Ya hace como un gato y como un tigre, y tiene el genio de un león, pues a la que algo no le gusta se enoja, llora, patalea, se tira para atrás buscando golpear lo que encuentre y hasta se ha dado golpecitos en la cara en gesto de desaprobación. En general todo un dulce, aun a pesar de este listado de acciones que solo confirman su tierna edad.

Los primeros días del verano nos permitieron disfrutar de la playa, el parque, los paseos y las fiestas de cumpleaños con barbacoa incluida. El saldo final del mes, nos deja dos muelitas demás y un colmillo, en el lado derecho. Se suman a la lista de palabras, el tres, el más, vamos, hala, oh-oh, luz, nene, nena, bebe, no-no... y seguimos intentando descifrar todo cuanto lorea a diario nuestra pequeña.

Y como siempre, aquí os dejamos algunos momentos

Chiqui-Mozart

Pingüinos saltarines

El tobogán

La ballena azul

4 comentarios:

  1. Mamá, mamá no se interfiere en la creación de una obra musical.

    ResponderEliminar
  2. Que belleza!! contamos con genios musicales!
    Divina la artista, que tranquila y bella como siempre, cuànto me gustarìa conocerla en persona, ya me imagino a mis hijitos con Matilda, Juana consintiéndola y Simòn llevàndola de la mano a pasear...

    ResponderEliminar
  3. Es cierto que a los artistas no se les interrumpe y menos a esta bella genio jejeje...Me encantaron todos los videos... ya me imagino mis días allí...ñami

    ResponderEliminar