El dos de julio Matilda cumplió un año y medio de vida. Toda una dicha y un cambio continuo hasta la fecha. A sus dieciocho meses Matilda entiende muy bien lo que le decimos, aunque la muy listilla filtre a veces la información. Reconoce muy bien donde vive y más sorprendente aun, reconoce donde viven nuestros amigos de Arenys. Le encanta verse en el espejo cuando la cambiamos o le ponemos un accesorio (gorro, pinza, cinta, etc). Sigue disfrutando de su experiencia musical y se emociona mucho con algunos vídeos y juegos. Cada vez es más consciente de sus juegos hasta el punto que incluso pide algunos de ellos. Ha superado medianamente su obsesión por los discos y los libros de la biblioteca, tal vez porque ahora la entretienen otras actividades, como mirar y lanzar las cosas por el balcón o simplemente tirarlas al suelo; escarbar los cajones de casa que están a su alcance; remover las cosas de un lugar a otro, no importa si son sus juguetes o no; treparse por sus propios medios o con ayuda donde generalmente no se debe estar; meter su cabecita allí donde parece imposible pero que ella lo logra y luego pedir auxilio a gritos; dar vueltas en la cama hasta dar pasitos de borracho o lanzarse para quedar sentada en el sofá... en fin un sin número de cosas que exigen unos padres con sentidos agudícimos para evitarlas, o en el peor de los casos, para recomponer las cosas tras el paso demoledor de este pequeño huracán de niña. Ya hace como un gato y como un tigre, y tiene el genio de un león, pues a la que algo no le gusta se enoja, llora, patalea, se tira para atrás buscando golpear lo que encuentre y hasta se ha dado golpecitos en la cara en gesto de desaprobación. En general todo un dulce, aun a pesar de este listado de acciones que solo confirman su tierna edad.
Los primeros días del verano nos permitieron disfrutar de la playa, el parque, los paseos y las fiestas de cumpleaños con barbacoa incluida. El saldo final del mes, nos deja dos muelitas demás y un colmillo, en el lado derecho. Se suman a la lista de palabras, el tres, el más, vamos, hala, oh-oh, luz, nene, nena, bebe, no-no... y seguimos intentando descifrar todo cuanto lorea a diario nuestra pequeña.
Y como siempre, aquí os dejamos algunos momentos
Los primeros días del verano nos permitieron disfrutar de la playa, el parque, los paseos y las fiestas de cumpleaños con barbacoa incluida. El saldo final del mes, nos deja dos muelitas demás y un colmillo, en el lado derecho. Se suman a la lista de palabras, el tres, el más, vamos, hala, oh-oh, luz, nene, nena, bebe, no-no... y seguimos intentando descifrar todo cuanto lorea a diario nuestra pequeña.
Y como siempre, aquí os dejamos algunos momentos
Chiqui-Mozart
Pingüinos saltarines
El tobogán
La ballena azul
Mamá, mamá no se interfiere en la creación de una obra musical.
ResponderEliminarMe priva el vídeo del tobogán
ResponderEliminarQue belleza!! contamos con genios musicales!
ResponderEliminarDivina la artista, que tranquila y bella como siempre, cuànto me gustarìa conocerla en persona, ya me imagino a mis hijitos con Matilda, Juana consintiéndola y Simòn llevàndola de la mano a pasear...
Es cierto que a los artistas no se les interrumpe y menos a esta bella genio jejeje...Me encantaron todos los videos... ya me imagino mis días allí...ñami
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