sábado, 15 de octubre de 2011

Veintiún meses

Este fue un mes marcado por los primeros días de Matilda en la guardería, la grata visita de un viejo amigo de la mamá (Ricardo), la llegada de la tía Tatiana (Tatala para Matilda), y el cambio de estación. Dijimos adiós al verano y le dimos la bienvenida al caluroso otoño que nos regaló unos deliciosos días extras de playa.

En general Matilda se lo ha pasado muy bien, a pesar de los malestares que le ha dejado el inicio a la guardería. Le anima mucho tener invitados en casa, aunque a veces se quede estupefacta ante la visita, como es el caso de la llegada de Ricardo. No era para menos pues Ricardo llegó una noche cuando Matilda ya dormía, y al levantarse como cualquier otro día, se encontró con la sorpresa de que alguien nuevo dormía en la sala. Tardó como 10 minutos en reaccionar, sonreía a la nueva visita pero no se movía del lugar, ni articulaba palabra, solo miraba fijamente unos ratos a la visita y otros a la mamá, tratando de atar cabos, como queriendo saber de dónde había salido este chico. Mamá, por su parte, trató de explicarle la situación pero hizo falta alzarla y seguir la mecánica del día para que ella al cabo de un rato accediera ante la visita. Fue divertido ver su reacción, nunca antes la habíamos visto así. Y aunque generalmente le anunciamos la llegada de alguien, no tuvimos claro que tanto había comprendido de lo que le habíamos dicho. ¡Ese día lo supimos!

Con la tía Tatiana siguen en sintonía, en todo la quiere vincular. Si falta en algún momento, ya la echa de menos y empieza la preguntadera de ¿Y Tatala? Y aunque le explicamos, igualmente vuelve y pregunta  después de unos minutos. Es gracioso ver cómo en ocasiones se va tan fácilmente a dar un paseo con la tía y como si fuera una grande te va mandando besos, diciendo "tao tao" (chao chao) y de cierre batiendo su manita en gesto de adiós. No se inmuta por dejar ya a sus padres.

Como novedades del mes, hemos visto que su vocabulario ha aumentado considerablemente, ya no intentamos hacer listado pues cada día nos regala una palabra más. Y si antes nos había sorprendido con su retentiva de los lugares, ahora nuestra hija nos sorprende recordándonos las cosas que se nos olvidan; la lonchera de ella, las llaves, la luz... o pequeños detalles de las cosas del día a día que ella ya aprendió a hacer y que en algún momento obviamos y ella nos lo recuerda para que así lo volvamos a hacer.

Aquí les dejamos un resumen en vídeos y fotos.

Un poco de coquetería

Recogiendo la cama

El intento es lo que cuenta

Días de playa con Tatala

Agua de temperatura otoñal

2 comentarios:

  1. Jajajaja... muy divertidos los videos, claro está que cuando la nena estaba en sus coqueterías, algún coqueto se manifestó con sonidos interiores jaja.. bueno no dejo de lado lo preciosa que se ve llevando las sabanas y el lloriqueo porque el mar la toco... debo agregar que felicito a la tía Tatala por haber podido estar con ella...

    Besos

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  2. Jajajaja Hay Tia Que Bonita Esta Matilda ^_^ pero ya pronto vendrán Y le Tomare mas Fotos Y ¡¡¡morderé La orejas !!! Muy Gracioso El Ultimo Video ...

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