Hoy se cumple el tercer año de vida de nuestra adorable Canela. Una perrita más sosegada en casa, si la comparamos con sus dos años anteriores. Aunque en la calle es un tanto reactiva. Como dice Matilda, se cree "la perra del barrio". Cuando salimos con ella a pasear no puede ver una perra porque automáticamente gruñe y muestra sus dientes. Y no es por alardear de buena dentadura, es que gruñe territorialmente. No es el caso, si ve a un perro, puede pasar de él o incluso aceptar que la olfatee. Supongo que simple y llana biología perruna. Por lo demás sus paseos suelen ser tranquilos, no mira por donde va, pero se orienta muy bien a punta de los olores que encuentra en el camino. Sorprende que no se estrelle porque todo el tiempo lleva su cabeza agachada olisqueando cuanta cosa halla a su paso. A veces se detiene porque descubre una fragancia de su interés en el pasto, se frota de espalda contra el césped, supongo que para impregnarse del aroma y llevársela con ella. Un extraño comportamiento que aun seguimos estudiando. También nos acompaña hacer mandados y sabe esperar pacientemente mientras se hace la compra. En general es muy apacible pero si encuentra un olor llamativo no duda en pegarte el jalón hacia lo que le importa. Hay que estar bien parado y si puedes adelantarte a los acontecimientos, cuanto mejor pues así puedes esquivar situaciones embarazosas y dolorosas.
Me encantó el primer video, jejeje muy enternecedoras
ResponderEliminar