A principios del mes de marzo Matilda asistió a su primera calçotada (cebollas tiernas asadas con salsa de romesco). Toda una incursión en la cultura gastronómica catalana que no tuvo mucho éxito pues tenía una incipiente gripita que la traía a dieta de leche materna. Luego una otitis hizo que pasáramos dos semanas fatales de desvelos, llantos, desgano y mamitis crónica. Después de un riguroso tratamiento con Apiretal, antibiótico y mucho amor, pudimos celebrar con mejor semblante el día del padre. Que por cierto estuvo regalado con un día muy soleado. Posteriormente, y como en un allegro moderato, Matilda estuvo más animosa y dispuesta con la visita de nuestros amigos, Fabián y Corina. Y para culminar, el cambio de estación nos dejó una nena completamente mejorada y algunos días deliciosos para pasear y salir un poco más de lo habitual.
Paseo primaveral
El disfrute continúa
Esbozo de un canto
Infancia Inquieta
Matilda por nada del mundo te serviré fideos!!! Pero eso si te invito a una velada para que me cantes tus mejores temas!!!
ResponderEliminarQuiero más, más, más!!!
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